Fue un gran cierre para el programa, todos los alumnos mostraron una gran ilusión, e implicación con todo el proyecto. Han mostrado un compromiso y una responsabilidad muy por encima de lo que se esperaba de ellos. Han sido constantes, trabajadores, generosos, han dado lo mejor de sí mismos. La clave ha sido que no han trabajado porque yo les forzase o empujase a ello, sino porque han sentido que el proyecto era suyo. Han aprendido de la mejor forma que podían hacerlo, divirtiéndose. Agradecimientos a los compañeros Miguel Ángel Marrón y Belén que nos ayudaron en nuestra toma de fotos y vídeo.
Aunque haya un encargado de falda, trabajamos todos en equipo, ayudándonos y manteniéndonos todos ocupados. Y optimizando el uso de las máquinas disponibles. Cada responsable se encarga de los acabados de su falda. A mano. En esta sesión terminamos la segunda falda.
Descubrí la belleza de las matemáticas gracias a un gran profesional que me enseño a jugar con ellas y descubrirlas por mí misma. Además tuve la suerte de estudiar una carrera en la que te enfrentabas a un problema imposible, lleno de incógnitas, ecuaciones, integrales múltiples, … pero que finalmente se convertía en una delgada lámina en el espacio, que se podía construir gracias a aquel ilegible idioma. Idioma que nos une a todos, y que responde a todas las preguntas del universo. Que sólo hay que saber mirar, para descubrir la belleza que esconde. Desde el día que llegué al centro pensé como podría transmitírselo a estos chicos tan especiales, pero que estaban faltos de motivación, de referentes, de posibilidades. Y me busqué en ese momento de crisis personal, en ese objeto que me abrió una ventana a volver a crecer, a crear, a seguir aprendiendo. No sé si para ellos significará lo mismo que para mí, pero quería que tuvieran esta oportunidad. Así empezó t...
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