Descubrí la belleza de las matemáticas gracias a un gran profesional que me enseño a jugar con ellas y descubrirlas por mí misma. Además tuve la suerte de estudiar una carrera en la que te enfrentabas a un problema imposible, lleno de incógnitas, ecuaciones, integrales múltiples, … pero que finalmente se convertía en una delgada lámina en el espacio, que se podía construir gracias a aquel ilegible idioma. Idioma que nos une a todos, y que responde a todas las preguntas del universo. Que sólo hay que saber mirar, para descubrir la belleza que esconde. Desde el día que llegué al centro pensé como podría transmitírselo a estos chicos tan especiales, pero que estaban faltos de motivación, de referentes, de posibilidades. Y me busqué en ese momento de crisis personal, en ese objeto que me abrió una ventana a volver a crecer, a crear, a seguir aprendiendo. No sé si para ellos significará lo mismo que para mí, pero quería que tuvieran esta oportunidad. Así empezó t...
Se inició la sesión con teoría sobre la geometría de la circunferencia, el cálculo de su longitud. Y la aplicación directa que tiene esta en el patronaje de las faldas de capa. Enseguida los alumnos desarrollaron su creatividad y autonomía, y a partir de los conceptos explicados tuvieron que crear faldas para unos maniquíes a escala. Fue una sesión muy amena, donde los alumnos disfrutaron aplicando lo aprendido. Tenían muchas ganas de sentarse en las máquinas, los chicos fueron los primeros en hacerlo. Aprendieron su funcionamiento y practicaron un poco sobre retales de tela, intentando hacer pespuntes rectos, o seguir formas.
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